viernes, 24 de septiembre de 2010

ALIMENTACION DE LOS CONEJOS

Es cierto de que los conejos comen cualquier cosa y que pueden alimentarse de cualquier residuo sobrante de la cocina. Es verdad también, que el conejo doméstico es capaz de comer cualquier hierba o verde que se le ponga por delante, pero esto no significa que el conejo esta bien alimentado y en buenas condiciones físicas o que lo que coma sea la dieta correcta que le corresponda. Si el criador quiere tener éxito y contar con un buen plantel sano y fuerte, debe alimentar sus conejos con la comida adecuada. El criador debe basar el éxito de su emprendimiento sobre una buena y sana alimentación; sin ella, no existen posibilidades de éxito. En el pasado el conejo tenía que contentarse con la comida que encontraba a su alcance. Se les daban toda clase de grano, raíces, heno y toda comida en verde que se podía obtener. A veces se hacían mezclas de residuos vegetales, hierbas y salvado. Aunque este método era salubre hasta cierto punto, y llevaba mucho tiempo. La gran revolución en el mundo del conejo se produjo con la aparición de los primeros granulados para su alimentación. Ésta fue la respuesta a los diferentes pedidos de los criadores: una dieta completa y balanceada en granulados adecuadamente duros. La primitiva ración de balanceado para conejos era, básicamente, hierbas con vitaminas y elementos minerales. Tras varios años de investigación, la moderna ración, contiene todo esto más algún forraje, proteínas animales, grasas de la leche y trazas de otros elementos. Las necesidades de nutrición del conejo no pueden reducirse a una fórmula, porque precisa distintas cantidades de cada factor, según las diferentes fases de su vida. Por ejemplo, las hembras que no están criando precisan menos proteínas que las que están dando de mamar, y la coneja que tiene un cachorrillo en el nido necesita más proteínas porque tiene que alimentar a su cría y mantener su propio cuerpo en buenas condiciones. Los alimentos ricos en proteínas comprenden la cebada, avena, trigo, soja, linaza, leche y cacahuetes, entre otros. Estos Alimentos contienen también grasas, pero su contenido en ellas es mucho menor que el de proteínas. Los alimentos fibrosos o forrajeros se encuentran entre las varias clases de henos y raíces como las zanahorias, nabos y remolachas.

PROTEÍNAS

El término "proteína" es vago, puesto que se refiere solamente al conocido grupo de los aminoácidos que totalizan 23 sustancias nutritivas. Ninguna proteína es exactamente igual a otra; cada una de ellas representa distinto papel en la alimentación y el buen mantenimiento del cuerpo. Básicamente, las proteínas son la principal necesidad para un buen crecimiento. Son esenciales si la tasa de crecimiento ha de mantenerse dentro de un nivel constante. Es muy importante la calidad de las proteínas contenidas en cada alimento. Por ejemplo, si un alimento de 20% de proteínas es deficitario en cuanto al número de sus aminoácidos, la tasa de crecimiento de los animales nutridos con dicho alimento será menor que la de los animales criados con un alimento que contiene sólo el 15% de proteínas, pero contiene, en cambio, un porcentaje mayor de aminoácidos. Es evidente que las conejas lactantes y las crías en pleno crecimiento, se mantienen básicamente con las proteínas contenidas en los alimentos que reciben. Si en éstos no se encuentran en suficiente cantidad las proteínas necesarias del tipo adecuado, el conejo no podrá mantener la debida tasa de crecimiento de su cuerpo. La hembra que cría no podrá tampoco mantener el alto contenido en leche que necesita para criar sus pequeños.

La principal fuente de energía de los organismos vivos es un grupo de compuestos orgánicos llamados hidratos de carbono. Estos compuestos contienen sólo carbono, hidrógeno y oxígeno. Las moléculas básicas de los hidratos de carbono son simples azúcares que originan sustancias más complejas como las féculas o almidones y la celulosa. Las materias vegetales contienen celulosa y almidones, y las semillas son especialmente en almidones o féculas. Los animales tienen capacidad para descomponer los hidratos de carbono, con ayuda de las enzimas, durante la digestión, y los productos resultantes se almacenan en el cuerpo o se queman durante el metabolismo, cediendo energía y productos residuales (agua y anhídrido carbónico).

GRASAS

Las sustancias grasas, como los hidratos de carbono, suministran energía al cuerpo pero a diferencia de estos últimos pueden contener otros elementos (fósforo, nitrógeno) además del carbono, oxígeno e hidrógeno; y no son solubles en agua. Los hidratos de carbono en exceso quedan almacenados en el cuerpo en forma de grasa y, cuando resulta necesaria ésta, se decomponen durante el proceso del movimiento y las demás acciones relacionadas con la vida cotidiana. Un exceso de grasa almacenada se convierte en peso adicional. Ejemplo de ello puede observarse en los procesos de hibernación de algunos animales. Durante las estaciones cálidas del año, cuando se encuentra mayor cantidad de comida, el animal come hasta ponerse completamente gordo. Cuando llega la estación fría el animal se echa a dormir. Durante este profundo sueño la respiración disminuye, pero como sigue necesitando energías para mantener vivo el cuerpo, echa mano poco a poco de las reservas de grasa almacenadas. Cuando llega la primavera el animal está muy delgado. Y una vez más volverá a comer todo lo que pueda a fin de prepararse para el invierno siguiente. Aunque los conejos no hibernan, su exceso de grasa se almacena de forma pareja. Las hembras de cría demasiado gordas, y por tanto sin condiciones para criar, no se acoplan realmente; y si lo hacen las posibilidades de concebir son remotas. La grasa hace así mismo difícil el alumbramiento de sus crías.

FIBRAS

Las fibras se encuentran en los tallos y en las hojas de muchas plantas. La fibra es un material generalmente no digerible, pero representa un papel vital en el metabolismo del cuerpo. La fibra, que añade volumen a los alimentos, se divide en digerible y no digerible. En el conejo, la fibra no digerible se transforma en el cuerpo en bolas fecales. Las fibras digeribles se transforman en el cuerpo del conejo a partir de las no digeribles y, durante la coprofagia vuelven a reincorporarse al cuerpo. Los alimentos voluminosos tienen menor valor alimenticio; en consecuencia, se necesitan mayores cantidades de estos tipos de alimentos para suministrar al cuerpo las propiedades vitales precisas para mantenerlo en buenas condiciones. El heno o hierba seca es muy rico en fibras, pero algunos tipos contienen mayores cantidades que otros. El heno viejo tiene menos fibra digerible que el cortado recientemente. La hierba o el heno que tiene hojas, tiene mayor valor nutritivo que el que es todo tallo y rastrojo. El heno o hierba leguminosa es heno recogido cuando el grano ha sido ya cosechado. Es mucho más rico en sustancias nutrientes que el heno preparado a base de hierbas solamente. El conejo come hierba cuando no sigue el régimen de balanceado y de grano. El heno tiene por tanto su valor en los períodos de calor excesivo, cuando el conejo come menos. Como norma general, debe darse hierba o heno a los conejos por lo menos una vez por semana.

VITAMINAS

Las vitaminas son esenciales para mantener el cuerpo en buen estado. En términos generales, las vitaminas se dividen en seis grupos principales. Se asigna una letra a cada uno de dichos grupos.

VITAMINA A

El conejo puede fabricar su propia vitamina A a partir de los vegetales frescos. La vitamina A necesaria para el crecimiento del cuerpo del conejo, se encuentra también en los aceites del hígado de los pescados. La fatiga nerviosa se ha atribuido a la falta de vitamina A. Se sabe también que los conejos que tienen deficiencia de vitamina A son más susceptibles ante ciertos desórdenes nerviosos. El llamado cuello torcido o doblado y algunos otros trastornos acompañados por ataques nerviosos se achacan a la falta de vitamina A.

VITAMINA C

Presente en los frutos agrios, esta vitamina es sintetizada por el propio conejo, por lo que éste no acusará carencia de la misma.

VITAMINA D

Esta vitamina tiene que formar parte de la dieta suplementaria del animal. Puede hallarse en el heno o en la hierba, pero no en las cantidades suficientes para excluir la adición de ésta vitamina a la comida del conejo. Alguna pequeña cantidad añadida a las comidas origina la retención del calcio en la sangre, cosa que es necesaria para el normal crecimiento de los huesos. Los conejos privados de vitamina D pueden contraer el raquitismo.

VITAMINA E

Los granos de los cereales, los vegetales frescos y los gérmenes de los cereales son todos ellos ricos en vitamina E. Si se añade demasiado aceite de hígado de bacalao a la dieta del conejo, puede destruirse el total contenido de vitamina E de la comida, dejando al conejo en situación deficitaria de esta importante vitamina. La distrofia muscular se origina por la falta de vitamina E; y en los casos serios se ve afectada la fecundidad de las hembras que crían.

VITAMINA K

Los alimentos en forma de comprimidos contienen gran cantidad de vitamina K. Es importante para el crecimiento de la piel y desarrollo del pelo. La sarna y otros trastornos de la piel son el resultado directo de omitir la vitamina K de la dieta del conejo.


ALIMENTOS

Para mantener sanos los conejos, el criador precisa comprender toda la información relativa a las necesidades de alimentación de sus animales. Debe también saber qué alimentos debe facilitarles, a fin de obtener los mejores resultados.

GRANULADOS BALANCEADOS

Los granulados balanceados son quizá los más populares entre los alimentos de hoy día para los conejos. Los balanceados se preparan a base de ingredientes de alta calidad y se formulan con la idea de facilitar al conejo una dieta equilibrada en forma de género de fácil preparación. Estos alimentos pueden variar de fabricación y lo mejor es tratar de mantener el equilibrio en la alimentación de los conejos. Por ello, cuando la dieta se basa exclusivamente en granulados balanceados, es aconsejable mezclar los procedentes de una partida adquirida con los procedentes de una nueva compra. Los posibles cambios entre una y otra fabricación se reducen y con ello se evitan pequeños trastornos estomacales. También suelen variar el color. Aunque generalmente fluctúan entre diversas tonalidades del verde, algunos son muy oscuros, mientras otros son más claros de color. El color varía con las especificaciones del fabricante. Un buen comprimido es duro y no debe desmenuzarse cuando se estruja con la mano. El polvo es inevitable, pero debe reducirse al mínimo. Los granulados son fáciles de almacenar y deben estar siempre secos. Cuando los granulados forman la mayor parte de la dieta, hay que añadirle siempre heno o hierba de manera que se mantenga un nivel constante de forraje.

AVENA

La avena se ha usado durante muchos años como comida para el conejo. Sus copos son ricos en proteínas y tienen un gran valor alimenticio. Los de buena calidad son de color dorado, y cada lote debe contener un mínimo de residuos o paja desmenuzada. Mientras la avena triturada se prefiere a veces al grano o al copo entero, la triturada contiene mayor cantidad de residuos y el conejo puede encontrarse confundido para decidir qué parte es la que va a comer. La mezcla de avena y granulados es una combinación muy popular como dieta para el conejo, en Inglaterra, y se alimenta con ella a la mayor parte de los conejos dedicados a las exposiciones.

TRIGO

El trigo forma parte, junto con la avena, de muchas dietas para conejos. El trigo es muy rico en vitamina E y es también muy generoso en proteínas naturales. Demasiado trigo puede originar en el cuerpo un calor excesivo. Si en estas circunstancias, se sigue dando trigo como alimento, se llegaría a que el conejo encontrará desagradable al paladar la comida que se le suministra. Como en la avena, el grano debe estar entero y tener un buen color dorado con escaso residuo. El grano debe ser redondo y sano.

CEBADA

La cebada es otro buen alimento para los conejos de exposición. Es también muy útil para formar la buena y dura carne necesaria para los conejos polacos y la liebre belga y plateada. Aunque tenga ligeramente menos valor nutritivo que la avena o el trigo, sigue siendo un buen alimento y puede añadirse en pequeñas cantidades a la dieta.

MAÍZ

El maíz se añade raramente a la comida del conejo, excepto en mezclas baratas o alimentaciones especiales. El maíz puede hallarse con frecuencia en la alimentación para gallinas o aves. Cuando se da a los conejos es un condicionante útil.

SEMILLA DE GIRASOL

Esta semilla no se utiliza con mucha frecuencia por parte del criador de conejos. No obstante, ayuda a calentar el cuerpo del conejo y puede utilizarse durante la muda o cuando una hembra reluctante ha de ponerse en condiciones de criar. Un exceso de girasol puede ocasionar un sobrecalentamiento de la sangre, por lo cual debe usarse con moderación.

PAN

El pan seco se da a menudo a los conejos. Cuando ha sido cocido muy duro puede ser útil como variación de la dieta usual de comprimidos y avena. También facilitará al conejo un medio en el que ejercitar sus dientes. Nunca hay que dar al conejo pan tierno, porque lo rechazará y lo dejará, sucio, si se abandona cierto tiempo en la conejera. El pan rancio puede dársele, después de haberlo tenido en la estufa o en el horno. El pan enmohecido nunca debe darse a los conejos. El pan moreno o integral es de mayor valor alimenticio para el conejo que el pan blanco, puesto que contiene más germen de trigo.

ALIMENTOS VERDES

El conejo puede comer una amplia selección de alimentos verdes. Pero es aconsejable, hacer una selección de los mismos. El uso indiscriminado de estos alimentos verdes puede incluso provocar envenenamientos o intoxicaciones. Las fuentes de alimentos verdes son: 1.- los cultivados en huerto 2.- los que crecen como plantas silvestres. Es muy importante que todas las hierbas o plantas se laven cuidadosamente antes de dárselas a los conejos. Muchos frutos y plantas son tratadas con pesticidas. El uso de estos, ha eliminado incluso a muchas especies de animales o pájaros. Los abonos utilizados en las huertas pueden tener efectos perjudiciales si son usados en cantidades importantes. Por eso, el criador ha de poner gran cuidado en la elección y en la calidad de los alimentos verdes. Una vez lavado, hay que observar las hojas para ver si presentan señales de enfermedad o de infección por larvas, gusanos o parásitos. Los conejos jóvenes pueden verse afectados con facilidad si se les da a comer un exceso de hierba o alimento verde. El criador ha de tener gran preocupación en este sentido. La calidad de los alimentos vegetales depende en gran parte de la época del año en que se recogen. Las plantas que ya han dado semilla tienen menor valor alimenticio que las que son jóvenes y tiernas. Cuanto más vieja es una planta más leñosos son los tallos y las hojas y más fibra contienen. Las plantas fibrosas son más difíciles de digerir y por ello mucha parte de la planta se desperdicia. Algunas plantas silvestres son útiles como coadyuvantes medicinales y, con este objeto, pueden incluso cultivarse en el propio huerto. Aunque el número de plantas de raíz o tubérculo es más bien limitado, constituyen también un buen alimento para los conejos de todas las edades. Entre ellas se encuentran la remolacha, el nabo y la zanahoria. Las raíces deben también lavarse cuidadosamente y ser inspeccionadas a los efectos de enfermedades o defectos. Las raíces tienen propensión a pudrirse y nada que esté estropeado debe darse como alimento.

PLANTAS CULTIVADAS

El criador que disponga de una pequeña cantidad de tierra laborable puede cultivar algún tipo de planta comestible para darla como alimento a sus conejos. Muchas de ellas ocupan muy poco espacio y pueden incluso cultivarse en los parterres de flores en un jardín de tipo decorativo.

LECHUGA

La lechuga es uno de los alimentos en verde que se ofrece más regularmente a los conejos. Los animales la reciben siempre bien y constituye una buena fuente de vitaminas. No ocupa mucho lugar y puede cultivarse en cualquier parterre de flores del jardín. Puede incluso cultivarse en jardineras o macetas de ventana o balcón si se encuentra buena tierra, apta para cultivar plantas. Las hojas amarillas o infectadas por insectos deben descartarse, escogiendo sólo las hojas duras, sanas y verdes para dar a los conejos. No hay que dar lechuga a los conejos jóvenes hasta que tengan por lo menos dos meses, y aun entonces hay que administrarla con discresión.

COL, BERZA O REPOLLO

Otro vegetal popular, de huerta, útil para el criador de conejos, pero puede hacer daño si se abusa de ella, es la col, berza o repollo. La col puede darse cuando existen en la cocina trozos de sus hojas. Cultivar coles sólo para los conejos ocupa mucho espacio y la planta tarda meses antes de que pueda comerse. Por lo cual su cultivo no merece realmente la pena. Cuando ya se han recogido las hojas, puede dejarse el tronco en el terreno para que produzca nuevos pimpollos o vástagos. Si estos pimpollos se dan a los conejos constituyen una excelente golosina para ellos. El tronco restante puede cortarse en trozos pequeños y darse a los conejos. El tronco proporcionará al conejo algo para mordisquear. Un exceso de col dará a la orina del conejo un fuerte olor peculiar. Si se da como alimento a los conejos jóvenes sin mezclarla con otros alimentos en verde o con heno, la col puede causarles fuertes diarreas. El empleo de otros vegetales o hierbas contrarresta los efectos laxantes en cierto modo. Las hojas amarillas o enfermas deben descartarse.

ACHICORIA

La achicoria es quizás el mejor de los vegetales cultivados que pueden ser utilizados por el criador de conejos. Se trata de una planta bienal que puede sembrarse con semilla con muy buenos resultados. La achicoria no necesita ningún cultivo especial y crece incluso en los terrenos más pobres. Desde hace años se conoce su valor como condicionador. Los conejos que comen achicoria desarrollan, normalmente, una piel brillante y lisa.

COLIFLOR

La coliflor, como la col, ocupa mucho espacio en la huerta y no merece la pena cultivarse, pero es un alimento sano y nutritivo que puede darse a los conejos en cualquier edad.

TRÉBOL

Este vegetal no es tan popular como merece por sus valores alimenticios. Es muy nutritivo y, cuando se deseca, da lugar al mejor de los henos. El trébol es propenso al ataque del "meldew" y por ello no debe almacenarse nunca en sitio húmedo.

COL O BERZA COMÚN

Puede ser cultivado por el criador en un pequeño espacio de su huerta. Es una planta muy útil y puede recogerse en cualquier época del año. Una vez que la planta llega a su madurez, las hojas exteriores pueden recogerse periódicamente, lo cual estimulará el crecimiento de nuevos brotes. La col de retoños es uno de los tipos más populares. Si los tallos de esta variedad se dejan en la tierra una vez que se hayan recogido todas las hojas, aparecen nuevos brotes. Los nuevos brotes y parte de los primitivos tallos pueden transplantarse para obtener nuevas plantas. Lo que quede de los tallos antiguos puede cortarse y darse a los conejos.

PEREJIL

Es una hierba que sirve para la cocina. Ocupa poco espacio en la huerta y es uno de los mejores alimentos vegetales para los conejos. Esta planta es perenne y dura muchos años si se trata con cuidado. Las hojas exteriores del perejil han de recogerse antes de que maduren, de lo contrario se vuelven bastas e incomestibles. No deben, sin embargo, darse en exceso, porque tienen propiedades de efectos estimulantes en el sistema fisiológico del conejo. Se da a veces a los machos para que se mantengan en forma. Puede también darse a las hembras de cría con el mismo efecto.

ESPINACA

Son un sano alimento vegetal y debe darse a los conejos cuando se presenta la oportunidad.

REPOLLITO DE BRUCELAS

Como la col, deben administrarse con discreción, ya que la orina del conejo huele fuertemente. Son muy nutritivas y pueden darse como alternativa para los vegetales o hierbas habituales. Aunque los troncos son duros, pueden darse a los conejos, a los que gusta para ejercitar sus dientes.

ZANAHORIA

Es la raíz generalmente más suministrada como alimento a los conejos. Son muy dulces y fácilmente digeridas en todas las edades. Las zanahorias pueden crecer en el más pequeño trozo de la huerta o jardín y necesitan pocas atenciones excepto para desherbados ocasionales. Pero la zanahoria es muy barata en el mecado y a menos que pueda cultivarse en grandes cantidades su cultivo, no es realmente rentable. La zanahoria tierna y joven es muy sabrosa, pero si se ensucia, se vuelve correosa y seca. Los trozos de zanahoria que quedan en la cocina deben darse a los conejos cuando los haya.

NABOS Y NABOS SUECOS

Llamados también rutabagas, son raíces que pueden darse como comida en cualquier tiempo del año. Para su cultivo se necesita mucho espacio, pero después de cosechadas sus raíces pueden conservarse muchos meses en un cobertizo aireado y seco. Al darlos como alimentación, por primera vez, es aconsejable acompañar con una pequeña ración de hierba o heno, puesto que el cambio súbito a estas raíces puede ocasionar alguna alteración en el estómago. Las puntas o restos de la cocina pueden darse a los conejos a cualquier edad y en cualquier época del año.

PLANTAS SILVESTRES

El criador que lleva en su corazón el bienestar de sus conejos, debe realizar un estudio detallado de las plantas silvestres que crecen en los alrededores de su casa. Muchas plantas silvestres poseen fuertes propiedades curativas. La habilidad para saber hacer uso de ellas proporciona al criador de conejos para exhibición un gran punto de partida con ventaja sobre sus competidores con menos conocimientos en la materia. No obstante lo cual, no hay que decir que un error puede ser mortal para el conejo. En el uso de las plantas silvestres la clave son los conocimientos. No den a comer nada que no esté perfectamente identificado como positivo.

DIENTE DE LEÓN

Aunque se trata en realidad de una hierba silvestre, puede cultivarse en cualquier rincón de la tierra con el único objeto de darla a comer a los conejos. Su aspecto casi no necesita descripción, puesto que es conocida casi por todo el mundo. Sus hojas en forma de espada, están apretadas a lo largo de sus bordes y tienen textura carnosa. Los tallos, huecos, llevan las flores, de un amarillo brillante en forma de caléndula o clavelón. La planta es tónica y muy útil para purificar la sangre. Pero si se da en exceso, puede ocasionar dolencias de riñon.

COREHUELA, ENREDADERA

Se confunde a menudo con la hiedra venenosa, puesto que sus tallos y sus hojas se parecen mucho. Hay dos tipos principales, de la misma familia: las grandes o mayores y las pequeñas o menores. Las mayores tienen hojas en forma de campana, de un blanco muy puro. Se encuentran a menudo vagabundeando cerca de las vallas de los jardines descuidados. El tipo pequeño o menor también tiene flores de forma de campana pero rayadas en malva y blanco. Esta planta crece entre el trigo y se introduce entre los tallos del trigo y la avena. La planta en sí no es venenosa hasta que llega a la germinación. En esta fase, el tipo menor ostenta bayas cuyo color oscila entre el rojo y el negro.

CICUTA

Es una planta alta que, una vez identificada, no es posible confundir. El tallo, grueso, es suave y moteado de rojo y verde. Las hojas tienen un diente blanco, característico, en su extremo. Todas las partes de esta planta son peligrosas. Si se cosecha con heno, los efectos tóxicos se reducen una vez que se ha secado totalmente.

PAPAS

Los tallos y las hojas de las papas se consideran, por algunos autores, como venenosos. Para estar también seguros, es mejor dejarlos de lado. El tubérculo, cocido o hervido, es perfectamente seguro y puede darse como alimento en mezclas a las que se añade salvado para secarlas.

ALIMENTOS ADQUIRIDOS EN EL COMERCIO

Al comprar alimentos para los conejos, las consideraciones primordiales son las del costo y calidad. Como en todos los productos, existen marcas más baratas, que son inferiores en calidad frente a los competidores más caros hechos a base de ingredientes de calidad superior. Cuál de ellos hay que comprar? es un asunto que tiene que decidir el criador por sí mismo y en forma individual. Como norma general, el grano se clasifica según su calidad en el momento de la cosecha. Los comprimidos, por otra parte, pueden ser controlados por su fabricante; por cuya razón su calidad es, generalmente consistente. Los mejores comprimidos están hechos con sustancias nutritivas de elevada calidad; los comprimidos económicos están hechos con los residuos o desperdicios de los molinos o con sustancias de calidad inferior. No todo el mundo puede alimentar a sus animales con lo mejor, pero hay que esforzarse para darles lo mejor que pueda soportar el bolsillo. El alimento más bien pobre se reflejará en el aspecto y salud, así como en la calidad reproductora, de los conejos del criador, de modo que es del propio interés de dicho criador, alimentar sus animales com productos de primera calidad. La comida del conejo puede comprarse, bien directamente en la tienda de conejos selectos, bien directamente en los molinos. La mejor salida es siempre la tienda del conejo de lujo o selecto. La compra en los molinos puede resultar ventajosa si la comida se adquiere en grandes cantidades. Sin embargo, las tiendas de venta relacionadas con los conejos y sus materiales suplementarios son de confianza; ofrecen productos de gran calidad y puede tenerse confianza en que se hacen responsables de los mismos. También puede merecer la pena hablar directamente con el propietario de la tienda para preguntarle si le es posible vender sus productos en cantidades superiores a las normales a precios más ventajosos. Quizás el criador pueda ofrecerle la venta de jóvenes conejos que no responden a la línea deseada por él mismo para que, a su vez el tendero pueda venderlos a su clientela. Estos conejos posiblemente no aptos para presentarlos en las exposiciones, pueden, sin embargo ser excelentes conejos para adorno de la casa o para distracción y, en definitiva, ser considerados como selectos o de capricho. Y este tipo de operación puede ser un buen método para mantener el precio de la comida de sus conejos propios en un buen nivel de economía.

ALMACENAJE DE LOS ALIMENTOS

Cualquiera que sea y por buena que sea la calidad de la comida dada a los conejos, lo seguro es que se estropeará si no se almacena adecuadamente. El peor de los enemigos para la conservación es la humedad. La comida debe guardarse siempre en recipientes impermeables e inaccesibles a la misma. Pueden comprarse recipientes especiales, pero pueden utilizarse de forma igualmente satisfactoria los recipientes con tapa destinados normalmente a guardar las basuras y los desperdicios de la casa. Estos contenedores pueden ser metálicos o de plástico. El plástico es más ligero y supera al metal o hierro que, además, puede oxidarse. Las ratas y ratones se sienten atraídos por la presencia de granos y pueden ser un problema. Es mejor mantener el depósito de comida bien alejado de las conejeras. Ratas y ratones pueden atraer enfermedades. Y, una vez llegadas estas enfermedades al almacén de grano de la clase que sea, es seguro que infectan rápidamente todo el producto. Un pequeño cubo o recipiente análogo capaz para 3 o 5 kg de comida es suficiente para usarlo en el interior del cobertizo de las conejeras, para el criador corriente. Aunque haya que rellenar este pequeño recipiente todos los días y quizá más de una vez, es preferible esto a tener la comida almacenada cerca de las conejeras con el riesgo seguro de atraer bichos en sus inmediaciones. Las ratas son, por su parte, capaces de comerse vivos los conejos pequeños recién nacidos. Puesto que incluso su propia presencia puede inclinar a muchas hembras a destruir sus propios hijos, es preciso poner toda la atención en impedir que las ratas puedan penetrar en el recinto de las conejeras.

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